
La Ciudad a Contraluz.
«Made in Heaven»: La Poesía Eterna del Cielo
«Made in Heaven» es mi diario visual personal del cielo. No es solo una serie, sino mi manera de forzarme a detenerme y mirar hacia arriba, buscando la magia que rompe la monotonía. En cada foto, persigo ese respiro, ese refugio de calma profunda que solo la inmensidad azul puede ofrecerme.
El amanecer
El amanecer para mí es la promesa más íntima. Sus malvas y dorados pálidos no son solo luz, son la sensación de que el mundo contiene el aliento, un instante de esperanza pura que intento retener para los días difíciles.
Las nubes en el cenit son mis recordatorios de humildad: esculturas efímeras que me confrontan con el inmenso poder de la naturaleza, haciendo mis propias preocupaciones muy pequeñas. Busco esa arquitectura sorprendente como una lección de composición natural.
El atardecer
El atardecer es la parte más visceral. Cuando el cielo arde en carmesí, siento una emoción intensa y contemplativa. Son mis metáforas del cierre y la gratitud, el final espectacular que necesito para reflexionar sobre el día.
El asombro es mi motor. Al final, no solo quiero que veas el cielo, quiero que sientas esa pausa, esa conexión infantil con algo más grande.
«Made in Heaven» es mi acto de devoción personal para compartir esos momentos fugaces, haciendo eterna la belleza que constantemente me salva.
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